Friday, May 29, 2009

EL JUICIO A LUT (2)


The Judgment of Lut
By Tim Lott
En: GRANTA No. 101 (Spring 2008)

El escritor ingles Tim Lott narra los pormenores del horroroso crimen sufrido por su agente literario...

El juicio a Lut
(Segunda entrega)

A pesar de la separación Rod solía encontrarse con Stuart en su flat, donde pasaba el tiempo en el ordenador visitando paginas de encuentros de parejas –las usuales eran Gaydar y MSN Dating & Personals- y mostrándole a Stuart el hombre con quien había tenido sexo, o con el que estaba planeando una cita.

Una tarde en marzo del 2004, Rod llamo a Stuart a su celular mientras andaba camino a encontrarse con un nuevo hombre que acababa de contactar en el Internet. Roddy –usualmente lo llamaba Roddy- estaba caminando hacia Southwark Cathedral por Borough High Street como a las 6pm, justo en el momento que el sol se ponía…

Lo puedo ver ahora parado afuera de la catedral -le iba comentando a Stuart acerca de su nueva asignación-, es magnifico. Esta ahí. Tengo que irme ahora. Nos vemos. Adiós!

Colgó dejando a Stuart irritado y, lo tuvo que aceptar, celoso. Lo cual es exactamente –sospechó- lo que Rod intentaba.

Rod nunca volvió a hablar con Stuart nuevamente acerca del hombre que conoció esa noche, lo cual era algo inusual, ya que el siempre hablaba de sus amantes con Stuart o con Charlotte, y de manera muy seguida. Pero este era diferente.

Sin el conocimiento de Stuart o de Charlotte, Rod estuvo publicitándose en una pagina Web S&M, buscando a una persona para ser su “esclavo”. Si hubieran sabido lo que estaba haciendo, ambos se hubieran sorprendido. Rod había mostrado alguna cierta curiosidad sobre el S&M cuando era pareja de Stuart pero nada más, tal como Stuart lo llamo, como un “asunto de muchachos". Pero Stuart no estaba interesado y Rod no lo presiono. Ni siquiera luego de romper la relación, Stuart vio marcas o moretones en el cuerpo de Rod.

Rod era especialmente devoto al S&M. Era muy sensible con el tema. El solo mirar sangre le originaba mareos y se afectaba apenas ver una uña rota. Stuart con el tiempo se convenció que la atracción que Rod sentía por el masoquismo tenía sus raíces en una forma de auto-odio. Estaba seguro que Rod vio en la separación con el, un profundo rechazo. Rod había sido abandonado, estaba solo y necesitaba este tipo de castigo. El auto-castigo, pensaba Stuart, era el resultado general de la educacion que habia recibido, y en particular de la relación con su padre. Siempre busco la aprobación de su padre y siempre sintió que nunca recibió esta aprobación.

Rod tenia seis años cuando su padre dejo de trabajar como banquero en Londres y la familia se mudo de su casa del West Sussex, a una granja de frutales en el East Sussex. Rod y su hermana fueron trasladados de un exclusivo colegio privado, a la escuela primaria pública de la zona. A su arribo al nuevo colegio fueron acosados por los demás compañeros, en parte por ser nuevos en la zona y en parte por ser sofisticados. Rod era un niño generoso, pero también era precoz y ensimismado. Era un niño consentido y pedilón, me habia comentado su hermana. Siempre pidiendo y pidiendo. Era un niño engreído y su mamá lo sobre protegía.

A pesar de esto, los chicos trabajaban duro. En los veranos, Rod y Ann se pasaban el dìa despiertos hasta las diez de la noche ayudando en las tareas de la granja, empacando las fresas, manzanas y frambuesas. Su hermana lo recuerda dentro de lo que fue una infancia feliz. Su madre vivió preocupada por ellos y los crió a la usanza antigua. Su padre les leía historias todas las noches. Los niños se sintieron seguros y amados.

Esta vida provincial se torno aun más interesante con la presencia en la vecindad de la estrella de cine Vivien Leigh. Que, recientemente separada de su segundo marido, Laurence Olivier, en 1960, utilizaba la casa contigua a la de los Halls’, como una especie de retiro. Leigh tenia 48 años cuando Rod la conoció, y la primera vez que les abrió la puerta de la cocina, para encontrarse con Rod y su hermana parados ahí, nerviosos con sus libros de autógrafos y sus cámaras Brownie; el pensó que la actriz tenia catorce años.

Leigh se hizo amiga de sus jóvenes vecinos. Ella siempre se dirigio hacia los niños con un "queridos", y ellos siempre evitaron, con un especial cuidado y a pesar de su divorcio; en llamarla "Señora Olivier". Frecuentarían su inmaculada casa para jugar en el inmenso teatro de títeres que ahí tenía la actriz. El comedor de la casa estaba forrado de seda verde y en sus paredes colgaban pinturas al óleo. Ella les señalaba cuales eran los Picasso y cual el Van Gogh y les explicaba la historia de cada uno de los cuadros. Entre los oleos se encontraba un retrato de ella inacabado, del pintor Augustus John: Olivier le impidió que siga posando para John, luego de que este empezara a desarrollar una gran pasión por el objeto que retrataba.

Ann conserva recuerdos de cuando jugaban con los maquillajes de Leigh en su habitación de vestir -Rod vivía asombrado con la idea de que cualquiera pudiera tener una habitación solo para dedicarse a probar ropa- y se pasaba el día pescando en la laguna de la casa. Rod era la única persona –Leigh así se lo había hecho saber- a quien se le permitía pescar en la laguna. Este hecho lo hizo sentir muy especial. También les estaba permitido pasear en el Rolls Royce gris que su chofer solía conducir con Rod haciendo ademanes de saludos como si fuera un miembro de la realeza. Ellos conocieron en aquella casa a algunas estrellas de cine, entre las que estaban Jack Hawkins y Peter Finch. En una oportunidad, Leigh les contó con anticipación la visita de la princesa Margarita a la residencia, para que de esta manera, ellos pudieran ir al puente a saludarla a su paso.

Rod tenía 15 años cuando empezó a sospechar que era gay. James Reeves, el poeta y novelista ciego, vivía cerca de la escuela y había solicitado voluntarios para que vayan a su vivienda a leerle. Rod se encontraba entre los jóvenes que visitaban a Reeves y con el tiempo formaron una amistad especial. Cuando Rod tenia 16, su hermana le pregunto por cierta muchacha con quien había tenido una relación cercana. Rod empezó a llorar. “Es que estoy enamorado de un muchacho”, le confeso.

No habló de su homosexualidad con sus padres, sino años después, cuando fundo la Sociedad Gay-Lesbica de la Universidad de Edimburgo, y solo porque tarde o temprano ellos se enterarían. El padre de Rod cayó físicamente enfermo cuando se entero que su hijo era gay y si bien era un padre amoroso, nunca pudo aceptar la homosexualidad de su hijo. Según Stuart, Rod jamás se recupero del hecho de que su padre no acepte lo que su hijo era en definitiva.

Hacia abril del 2004, Rod empezó a recibir los mensajes de texto en su oficina. No podía ocultárselos a Charlotte ya que el no trabajaba regularmente con mensajes de texto. Pensaba que esta forma de comunicación era más apropiada para los jóvenes. Pero ahora los estaba recibiendo y hasta seis a siete por día, Charlotte le pregunto de quien eran y el le respondió que de nadie que pudiera conocer. De cualquier forma tú no los aprobarías…Charlotte siguió insistiendo y al final Rod se dio por vencido y le dijo es este tipo con quien me estoy viendo, se llama Ozzy. Tiene veinte años y es hermoso. Le dijo que Ozzy era musulmán y no terminaba de definirse y pensaba que su familia lo mataría si se enteraban de la relación que habia entre ellos. Charlotte, que a su manera amaba a Rod, tanto como Stuart lo hizo, le aconsejo que se mantenga alejado de Ozzy.

Rod continuo recibiendo los mensajes de texto. Pareciera que existía un problema entre ellos, porque algunos de estos mensajes eran amenazadores. Uno de ellos decía puntualmente que Ozzy sabia exactamente donde viva la madre de Rod en Sussex. Otro sugería la posibilidad que los clientes de Rod se enterarían de los pormenores de su vida privada. De pronto, unas semanas después, Rod llego muy excitado a su oficina y se sentó frente a la mesa de trabajo de Charlotte. Creo que he enojado a Ozzy. Alguien ha ingresado a mi Gaydar y lo ha modificado haciéndome ver como un pedófilo.

Charlotte le pregunto como es que Ozzy podría saber su contraseña. Rod hizo un gesto como diciendo, me vas a gritar por lo que te voy a decir. . A continuación le contó que mientras se estaba duchando Ozzy le había comentado que no tenia un perfil en Gaydar y si le podía prestar su clave. Charlotte le pidió una vez más que no frecuente a Ozzy. Tal vez estés en lo cierto, le contesto Rod.

Y eso fue lo último que Charlote supo de Ozzy, hasta un viernes de un par de semanas después de esa conversación, hacia finales de mayo. Ella y Rod se dirigían a la hora de almuerzo a la lectura de un guión en el West End, y Rod le dijo a Charlotte Tú no te imaginas quien me llamo para confesarme sobre ese asunto de mi Gaydar. Fue Ozzy. Quiere encontrarse conmigo esta noche. Charlotte le dijo que esperaba que no lo viera. Y Rod le contesto Bueno tiene 20 años y es hermoso.

Ozzy lo llamo un par de veces más aquella tarde. Rod se encontraba muy ocupado para hablar con el, pero hacia el final del día atendió una de sus llamadas. Ya tarde ese mismo día, Rod le comento a Charlotte que había quedado en telefonear a Ozzy a las 10 y 30 esa noche pero que no se verían, agregando mientras reía y abandonaba la oficina, Me habías hablado sobre tener un encuentro amoroso esta noche, ¿no es cierto?

Y cuando Rod no se apareció a la fiesta de enlace matrimonial de Charlotte, la noche del siguiente día; ella se sintió triste pero no preocupada. Stuart, que tambien fue invitado, tampoco asistio. Al día siguiente de la fiesta, Charlotte empezó a preocuparse, al no saber aun nada de Rod y telefoneo a Stuart, quien evito contestar la llamada. No se sentía de buen ánimo para ir a la fiesta y ahora tampoco se sentía con ánimos para excusarse.

(Continuara)

Sunday, May 17, 2009

"Esto es agua" (3)

viene del post anterior...

Y nos va a parecer que los demás, como cualquier otra persona, están "en mi camino", ¿y quien diablos son todas estas personas que se cruzan en mi camino? Y miren que repulsivas son la mayoría de ellas, que estupidas, torpes e inhumanas e insensibles que se ven todas ellas en la fila para pagar; o que enojados y rudos me parecen esas personas hablando en sus teléfonos celulares en medio de todas estas filas. Y miren que profundamente injusto es todo esto: he trabajado duro durante todo el día y estoy hambriento y cansado y ni siquiera puedo llegar a casa a cenar y descansar por culpa de toda esta gente. O por supuesto, si me encuentro en una forma mas socialmente consciente del tipo "artes liberales", siempre dentro de mi determinación innata; me podría pasar el tiempo durante el trafico del fin de día, molesto y amargado por todo ese inmenso y estupido carril de carretera abarrotado de SUVs y Hummers y pick-ups V12 quemando y malgastando egoístamente su combustible desde esos tanques de cuarenta galones; o puedo fijarme en el hecho de que esos "stickers" patrióticos o religiosos de los parachoques, siempre resultan encontrarse en los mas grandes y distinguidamente egoistas vehículos, conducidos por los mas horribles, desconsiderados y agresivos conductores que usualmente los encontramos hablando desde sus celulares al tiempo que van cerrando a los demás vehículos con tal de ganar sus veinte estupidos metros, hacia adelante en la congestión vehicular... y puedo pensar en como los hijos de nuestros hijos nos van a despreciar por malgastar todo ese combustible del futuro y probablemente arruinar el clima; y de qué engreídos, estupidos, egoístas y desagradables fuimos todos; y de como todo esto los jodio; y de esto y lo otro...

Fijense, si yo elijo pensar de esta manera, bien, muchos de nosotros así lo hacen -salvo que elegir pensar de esta manera tiende a ser una forma tan simple y automática, que no implica ser el resultado de una elección. Pensar de esta manera es aplicar nuestra determinación innata. Es esta forma automática e inconsciente por la que experimento todo el aburrimiento, frustración y otros aspectos de la vida saturante adulta; solo cuando opero en esa creencia automática e inconsciente de que soy el centro del universo, mis sentimientos y necesidades inmediatas, son las que determinaran mis prioridades frente al mundo. El asunto es que existen obviamente diferentes caminos de como pensar estos tipos de situaciones. En todo este trafico, todos estos vehículos atascados y paralizados en mi camino: no es imposible que alguna de estas personas montadas en sus SUV's hayan estado involucradas en algún horrible accidente automovilístico en el pasado y en la actualidad encuentran en el manejar, una experiencia tan traumática que su terapeuta les haya recomendado conducir una inmensa y pesada SUV y así se puedan sentir lo suficientemente seguras en el volante; o que el Hummer que me acaba de cerrar el paso en la carretera, tal vez este siendo conducido por un padre de familia cuyo pequeño hijo este mal herido o enfermo en el asiento de al lado, y lo esta llevando raudamente al hospital y por lo tanto tiene una razón mas grande y legitima que yo, para conducir de esa manera; y soy yo en realidad, quien se esta cruzando por su camino. O me puedo ver forzado a elegir en consideración, la probabilidad de que todas las personas que conforman esas filas para pagar en el supermercado se encuentran, al igual que yo, tan frustradas y aburridas, y de que algunas de estas gentes de hecho tienen una vida mas dura, tediosa y dolorosa que la mía, en general. Y así sucesivamente.

Nuevamente, por favor no vayan a pensar que yo les estoy dando aquí un consejo moral; o que yo les estoy hablando de como ustedes "deberían de" pensar; o de que todos esperan de ustedes, que hagan esto de manera automática, porque a decir verdad, todo esto es duro y requiere de mucha voluntad y esfuerzo mental, y si ustedes son como yo, algunos días no estarán en condiciones de hacerlo, o sencillamente no desearan hacerlo. Pero la mayoría de los días, si ustedes están lo suficientemente conscientes para darse la oportunidad de hacer una elección, podrán elegir mirar diferente a esa mujer gorda, insensible y sobredimensionada que le acaba de pegar un grito a su niño en la línea para pagar... que tal vez ella no es así en realidad; que tal vez ella se viene pasando tres noches seguidas sin dormir, tomada de la mano de su marido que esta agonizando de cáncer a los huesos, o tal vez que esa misma mujer es la empleada de mas bajo salario del Departamento de Transporte Publico, que justo ayer fue quien ayudo a tu esposo a resolver uno de esos problemas de tipo "pesadilla", a través de un cierto e insignificante acto de benevolencia burocrática. Por supuesto que nada de esto parece ser probable, pero tampoco resulta imposible: todo depende de lo que queramos considerar. Si ustedes están automáticamente seguros de lo que entienden por realidad, y quien y que es lo que realmente importa -si desean operar en el modo de su determinación innata- entonces ustedes, al igual que yo, probablemente consideraremos esas posibilidades absurdas e irritantes. Pero si por el contrario, ustedes han aprendido como pensar y como prestar atención, entonces sabrán que existen otras opciones. Estará actualmente bajo el poder de ustedes el experimentar esas situaciones infernalmente abarrotadas, calientes y lentas, como no solamente significativas, sino además sagradas, con el fuego mismo que ilumina las estrellas: compasión y amor, la unidad que subyace a todas las cosas. No es que las cosas místicas sean las necesariamente validas: la única cosa que es Verdad con V mayúscula, es que ustedes tendrán que decidir cómo es que intentaran ver estas cosas. Esta - y yo lo suscribo- es la libertad que subyace a toda real educación, la de aprender cuando ser "bien adaptados": ustedes tiene que aprender de manera consciente que es lo que tiene significado y que es lo que no lo tiene.

Porque aquí encontramos otra verdad más. En la trincheras de la vida diaria adulta no existe eso que llamamos ateismo. No existe tal cosa como no alabar algo. Todos tenemos que alabar. La única elección que tenemos esta en a que alabar. Y una razón extraordinaria para elegir algún tipo de Dios o entidad espiritual –llamémoslo J. C, Allah, Yahvé o la Diosa Madre WICCAN, o las Cuatro Nobles Verdades, o un intangible set de principios éticos- es que cualquiera de estas entidades de alabanza, tarde o temprano, terminaran comiéndolos vivos. Así, si ustedes deciden venerar el dinero y las cosas materiales –dándoles el más importante significado en sus vidas-, entonces sentirán que nunca tienen lo suficiente. Es la vida. Veneren a su propio cuerpo y su belleza y su encanto sexual; y siempre se sentirán feos y cuando el tiempo y la edad se empiecen a mostrar, se habran muerto un millón de veces antes que ellos decidan olvidarte. A cierto nivel nosotros sabemos sobre estas cosas porque han sido codificadas en nuestras mentes en forma de “mitos”, “proverbios”, “clichés”, “formulas caducas”, “epítetos”, “parábolas”: el esqueleto de toda gran historia. Pero el truco esta en como mantenemos toda esta verdad en la superficie de nuestra conciencia diaria. Venera el poder y te sentirás débil y con miedo y necesitaras aun mas poder sobre los demás para poder mantener la bahía llena de miedo. Alaba tu intelecto para que los demás “te vean” muy astuto y terminaras sintiéndote un ser fraudulento y estupido y siempre al borde de ser descubiertos. Y así sucesivamente.

Fíjense, lo mas insidioso de estas formas de alabanza no es que sean diabólicas o pecaminosas; sino que son inconscientes. Son disposiciones innatas. Son ese tipo de alabanza ante las cuales terminamos durmiéndonos y cayendo día tras día; volviéndonos más y más selectivos sobre que es lo que vemos y de que manera medimos el valor sin estar siquiera totalmente conscientes de que es lo que realmente estamos haciendo. Y el mundo no nos va a disuadir de operar con estas disposiciones innatas, porque el mundo de los hombres, el dinero y el poder no termina de susurrarnos quieta y alegremente en esa combustión de miedo, de vilipendio, de frustración y de deseo vehemente, que es la alabanza del yo. Nuestra cultura actual sujeta estas fuerzas en formas tales que ha generado extraordinarias riquezas, confort y libertades individuales. La libertad de ser los amos y señores de nuestros diminutos reinos del tamaño de nuestros cráneos, solos y en el centro de toda la creación. Este tipo de libertad se siente como muy recomendable. Pero por supuesto que hay diferentes tipos de libertad y el tipo más preciado es aquel del cual ustedes no van a escuchar hablar afuera en ese inmenso mundo de triunfos, logros, despliegues y exhibiciones. El verdadero tipo de libertad envuelve prestar atención, tomar conciencia, ser disciplinados, ser esforzados, y ser realmente capaces de preocuparse por las otras personas y sacrificarse por ellas, una y otra vez, y en una infinidad de insignificantes y displacenteras formas, todos los días. Esa es la verdadera libertad. La otra alternativa es la inconsciente, son las disposiciones innatas, la “carrera de ratas”; esa sensación constante y corrosiva de haber tenido y haber perdido algo hasta el infinito.

Se que todo este asunto no les sonara agradable, con gracia o con un gran contenido inspirador. Lo que es -hasta donde yo puedo ver-, la verdad con una gran cantidad de porquerías retóricas dejadas de lado. Obviamente ustedes pueden pensar todo este tema como mejor les venga en gana. Pero por favor no lo descarten como si fuera uno de esos sermones que la “Dra. Laura” meneando los dedos, nos da... Nada de lo que les he hablado tiene que ver con moralidad, o religión, o dogmas, o esas maravillosas y grandes preguntas sobre la vida después de la muerte. La Verdad con V mayúscula tiene que ver con la vida antes de la muerte. Se trata de que lleguen a los 30 o tal vez a los 50 años sin desear volarse la cabeza de un tiro. Todo se trata de una simple toma de conciencia; de ser conscientes de lo que es real y esencial, y que se encuentra tan oculto a simple vista y a nuestro alrededor, al punto de tener que auto-recordarnos una y otra vez:

"Esto es agua".

"Esto es agua".

No se imaginan lo duro que es llevar a cabo todo esto: el estar vivos y además conscientes en el mundo adulto del día a día. Lo que se traduce en un nuevo cliché: “la educación es un trabajo de toda la vida”. Y empieza en este momento.

Les deseo mucho más que la mejor de las suertes.



Friday, May 15, 2009

"Esto es agua" (2)


(Segunda entrega)

Todo esto les podra sonar hiperbólico o como si fuera una abstracción sin sentido. Por lo que les sugiero ir a lo concreto. El hecho simple es que ustedes graduandos aun no tienen la menor idea de lo que realmente significa el “día a día”. Sucede que a nadie se le ocurre hablar en los discursos de graduación de gran parte del estilo de vida adulta de los americanos. Partes en donde están involucrados el aburrimiento, la rutina y las pequeñas frustraciones. Los padres y personas mayores que se encuentran aquí presentes saben a lo que me estoy refiriendo. A manera de ejemplo, digamos que estamos en un día promedio en la vida de un adulto, y nos levantamos por la mañana para dirigirnos a ese centro de trabajo que es nuestro gran reto, y nos quedamos trabajando duro por nueve, diez horas y cuando el día llega a su fin estamos cansados y estresados y todo lo que deseamos es llegar a casa y tener una buena cena y tal vez relajarnos por un par de horas, para después meternos al sobre temprano, porque debemos levantarnos al día siguiente para hacerlo todo de nuevo una y otra vez. Pero en estos momentos recordamos que no hay comida en casa –no hemos tenido oportunidad de hacer las compras debido a nuestro exigente trabajo- por lo que ahora luego del trabajo, debemos meternos en nuestros coches y conducir al supermercado. El día laboral ha terminado y el trafico es muy intenso, por lo que llegar a la tienda toma mas tiempo que el usual, y cuando finalmente llegamos, el supermercado esta abarrotado; es la hora del día que también otros trabajadores tratan de hacer sus compras, y la tienda se ve horrible, con sus luces fluorescentes y su estilo “pop-corporativo” o “Muzak” destruye almas(*); y es mas que el ultimo lugar donde quisiéramos estar en estos momentos pero no podemos entrar y salir con la rapidez que quisiéramos. Y tenemos que deambular por los pasillos de esta sobre iluminada y abarrotada tienda, en busca de nuestros alimentos; y tenemos que maniobrar con nuestra vetusta carretilla y por supuesto cruzarnos con todas esas personas que también deambulan cansadas y apuradas con sus carretillas; y los viejos con su glacial lentitud; y las personas espaciosas; y los chicos con ADHD (*). Todos bloqueándote tu paso por los pasillos, pero nosotros nos aguantamos mordiéndonos los dientes y tratamos de ser educados, solicitandoles nos permitan pasar para finalmente conseguir todos nuestros productos y encontramos que no hay suficientes líneas abiertas para pagar a pesar que es la hora punta y las pocas líneas están repletas de gente. Lo que nos parece estupido y nos hace enfurecer, pero no podemos descargar nuestra furia sobre la frenética mujer que trabaja en la caja registradora, que se encuentra sobrecargada en un trabajo cuyo tedio e insignificancia diarias sobrepasan la imaginación de cualquiera de los aquí presentes en este prestigioso college…
Pero en todo caso, finalmente nos encontramos listos para pagar y pagamos por nuestra comida no sin antes esperar que una maquinita autentique nuestra tarjeta o cheque para que finalmente nos digan “que tenga un buen día” en una voz que es y suena como la voz absoluta de la muerte.

Y a continuación tenemos que llevar nuestras fofas y endebles bolsas de plástico llenas de alimentos en esa carretilla, que además tiene una de las rueditas que gira locamente hacia la izquierda, durante todo el recorrido por una atestado, sucio y agujereado parque de estacionamiento para a continuación intentar cargar el coche de tal manera que nada se salga de las bolsas y así evitar que los productos rueden a lo largo y ancho de la maletera, en el camino de retorno a casa; y a continuación debemos conducir todo el trayecto a casa en un lento, pesado e intenso trafico de hora punta tipo “SUV”, etcétera, etcétera.

Por supuesto que todos los aqui presentes han realizado esta actividad, pero nadie lo ha incorporado como parte de su rutina, dia tras semana tras mes tras año. Y asi sera y mas triste, molesto y como una rutina sin sentido aparente. Excepto que este no es el punto. El punto se da en estas situaciones de agobio, porque es ahi donde la posibilidad de eleccion aparece. Porque las congestiones del trafico, los corredores abarrotados y las largas lineas para pagar, me dan tiempo para pensar y si no tomo una descision consciente sobre como pensar y a que prestar atencion, me voy a sentir miserable y amargado cada vez que deba detenerme en el supermercado; porque mi disposicion innata me dice que en situaciones como esas todo se da en relacion a mi: mi molestia, mi fatiga, mi deseo de estar en casa. (Continuara)
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(*) "soul-killing Muzak"
(*) ADHD=Attention Deficit Hyperactivity Disorder

Wednesday, May 13, 2009

"Esto es agua" (1)

Algunos pensamientos expresados en una importante ocasion, sobre como vivir una vida compasiva...

Fuente: Little, Brown and Company (Primera edicion: abril del 2009)
Autor : David Foster Wallace

David Foster Wallace fue invitado a hablar en la ceremonia de graduacion de la clase 2005 del Kenyon College, sobre un tema de su libre eleccion. Este fue el unico discurso que en vida dio.


Estaban estos dos peces jóvenes nadando a lo largo y sucedio que de pronto se encuentran con un pez viejo que venia en sentido contrario, y al ver a este par de peces, los saludó con un hola chicos, ¿como esta el agua? Los dos peces jóvenes continuaron nadando hasta que uno de ellos volteo la mirada hacia el otro y le dijo, “¿qué diablos es el agua?”

Esta es la costumbre “estandarizada” que existe en los Estados Unidos para los discursos de graduación: el desarrollo didáctico de pequeñas historias a modo de parábolas. Y este tipo de historia resulta ser una de las mejores y menos estupidas dentro de las convenciones del género. Ahora bien, si ustedes están preocupados en estos momentos, pensando que yo estoy planeando presentarme a este lugar como si fuera ese viejo y sabio pez que les explica a ustedes los peces jóvenes, que es el agua; por favor, no lo piensen de esa manera. Yo no soy ese viejo y sabio pez. La lección inmediata de la historia del pez radica en que la más obvia, ubicua, e importante de las realidades, suelen ser las más difíciles de ver y de hablar. Claro que establecida como una oración en ingles, esta se nos presenta como una banal perogrullada; pero el hecho es que en las trincheras del día a día de nuestra existencia como adultos, las perogrulladas banales pueden tener una importancia de vida o muerte. Y así es como yo se los quiero sugerir, en esta seca y tierna mañana.

Por supuesto que el más importante requisito en discursos como estos radica en que yo debo hablarles aquí sobre el significado de su educación en Artes Liberales. En tratar de explicarles porque el grado que ustedes están a punto de recibir tiene un valor humano actual en vez de una simple retribución material.

Entonces empecemos hablando de este simple y poderoso cliché que se da dentro del género de los discursos de graduación, cual es aquel que dice que la educación en Artes Liberales no trata tanto de como llenarlos de conocimiento, sino, cito, “enseñarles a ustedes como pensar.” Y si ustedes fueran como yo, cuando era estudiante universitario, no les hubiera gustado para nada escuchar esto, se sentirian un poco hasta insultados, bajo el reclamo de que en realidad no necesitan a nadie que les enseñe como pensar; toda vez que han sido aceptados en una universidad lo suficientemente buena y prestigiosa como para estar probándoles que tan bien saben pensar. Pero les voy afirmar a ustedes que este cliché sobre las Artes Liberales resulta no ser tan insultante como podría creerse, porque la educación realmente significante en lo que se supone vamos a adquirir en un lugar como este, no tiene que ver tanto con la capacidad del pensar, sino por el contrario, con nuestra elección sobre que vamos a pensar. Si su total libertad de elegir en relación sobre que pensar, les resulta demasiado obvio como para perder el tiempo en hablarlo; les voy a pedir que piensen en el pez y el agua y que pongan en paréntesis, solo por unos cuantos minutos, su escepticismo acerca del valor de lo totalmente obvio.

Aquí les tengo otra de esas historias breves y didácticas. Están dos tipos sentados en un bar de uno de esos lugares salvajes y remotos de Alaska. Uno de ellos es religioso, el otro es ateo y están discutiendo la existencia de Dios, con esa especial intensidad que resulta luego de la cuarta cerveza. El ateo dice: “Fíjate, no es que no tenga una razón actual para no creer en Dios. No es que no haya nunca experimentado todo este asunto de Dios y la oración. Sucede que el mes pasado de pronto me vi atrapado, lejos del campamento, en una de esas tormentas de nieve y no podía ver nada, y estaba absoluta y totalmente perdido, y había cincuenta grados bajo cero, y entonces lo decidí e intente hacerlo: me arrodille en la nieve e implore por Dios… Dios, si hay un Dios, estoy perdido en esta tormenta de nieve, y voy a morir pronto si tú no me ayudas!” En el bar, el tipo religioso miro al ateo con total perplejidad: “Bueno, entonces ahora debes creer”, le dijo. “Después de todo, aquí estas, sano y salvo.” El ateo puso sus ojos en blanco como si el religioso fuese un tonto y le respondió: “No hombre, todo lo que sucedió fue que de pronto aparecieron un par de esquimales y me mostraron por donde era el camino de regreso al campamento.”
Es muy fácil entender esta historia bajo cierto tipo de análisis estandarizado dentro de las Artes Liberales: una misma experiencia puede significar dos cosas completamente diferentes, en dos personas diferentes, que tienen a su vez dos modelos de creencias diferentes y dos caminos diferentes para construir sus propios significados a partir de la experiencia. Y porque apreciamos la tolerancia y diversidad de creencias, de ninguna manera en nuestro análisis del tipo "Artes Liberales", vamos a reclamar que la interpretación de uno de ellos es la verdadera y la del otro la falsa o mala. Lo cual esta bien, salvo que nunca terminamos reflexionando sobre el origen de estos patrones y creencias individuales, en el sentido que vienen del interior de estas dos personas. Como si las más básicas orientaciones de una persona en relación al mundo y al sentido de su experiencia, estuvieran de alguna manera enraizadas a su ser, al igual que su estatura física o la talla de sus zapatos; o como en el caso del lenguaje, que es absorbido por la cultura. Como si la construcción de significados no fuera un asunto de elección personal y producto intencional de una decisión consciente. A todo esto hay que agregar el asunto de la arrogancia. El tipo que no es religioso esta totalmente en estado de sujeción y seguro de si mismo, para descartar la posibilidad que los esquimales tengan algo que ver con su ruego a Dios pidiendo ayuda. Y es cierto, tambien existen muchas personas religiosas que se muestran absolutamente arrogantes con respecto a sus propias interpretaciones. Y probablemente son mas repulsivos que los ateos, al menos para la gran mayoría de los que nos encontramos aquí reunidos, y el hecho es que el problema del dogmatismo religioso es exactamente el mismo que se muestra en la genesis del ateo: arrogancia, certeza ciega, y una mentalidad limitada que es como una prisión tan absoluta o completa que el prisionero no termina ni de darse cuenta de que esta encerrado.

El punto aquí es que yo pienso que esto es un aspecto de lo que el mantra de las Artes Liberales nos dice, “enseñarnos a como pensar”; es lo que realmente supone que dice: el de ser un poco menos arrogantes, el de tener alguna consciencia critica sobre mi ser y mis certezas… porque un inmenso porcentaje de cosas que automáticamente damos por ciertas, resultan totalmente falsas y engañosas. Y yo aprendí todo esto de una manera penosa y difícil y les pronostico a ustedes
-que hoy se graduan-, lo mismo.

A continuación un ejemplo de algo totalmente equivoco y que sin embargo tendemos de manera automática a dar por cierto: todo lo que esta alrededor de mi propia e inmediata experiencia soporta la profunda creencia de que somos el centro absoluto del universo; soy la mas importante, brillante y realista de las personas existentes. Y raramente solemos hablar de este tipo de naturaleza básica y egocéntrica, porque es socialmente tan repulsiva, pero muy en el fondo, es casi la misma para todos nosotros. Es esa disposición innata (*) que se nos instala solidamente desde el instante mismo en que nacemos. Piénsenlo de esta manera: no ha existido en sus vidas una sola experiencia en donde no hayan estado en el centro absoluto. El mundo tal como ustedes lo experimentan se encuentra justo frente a ustedes, o atrás, o a la izquierda o a la derecha; esta en sus televisores, en sus pantallas del ordenador, o donde sea. Los pensamientos y sentimientos de las otras personas tienen que ser comunicados de alguna manera; pero los suyos propios son tan urgentes, inmediatos y reales.

Ustedes captan esta idea. Pero por favor no se sientan preocupados por el hecho de que yo podría estar preparándome ahora para predicarles sobre como ser compasivos y otras directrices como las llamadas “virtudes”. Esto no es un asunto de virtud, es un asunto que tiene que ver con mi elección a realizar mi trabajo que consiste de alguna manera en alterar o liberarme de mi estado natural que es esto que nos viene dado por la naturaleza, que resulta ser profunda y literalmente egocéntrica; y con interpretar y ver todo a través de un lente propio.

Las personas que pueden ajustar esta natural disposición innata de esa manera, son usualmente descritas como “bien adaptadas”, por lo que desde ya les sugiero que no estamos ante un termino accidental.

Dado aquí este posicionamiento académico, una pregunta obvia es, que tanto de este trabajo de ajuste de nuestras disposiciones innatas envuelve el intelecto y conocimiento actual. La respuesta, que no es una sorpresa, dependerá de que tipo de conocimiento estemos hablando. Probablemente la mas peligrosa cuestión que envuelve la educación académica, al menos en mi caso, es que esta facilita mi tendencia a sobre-intelectualizar una serie de cosas, a perderme en pensamientos abstractos en vez de simplemente prestar atención a lo que esta sucediendo frente a mi. En vez de prestar atención a lo que esta sucediendo dentro de mi.

Y como estoy seguro que ustedes muchachos lo saben, es extremadamente difícil mantenerse alertas y atentos antes de quedar hipnotizados por el constante monologo que se genera en nuestras cabezas. Lo que ustedes no saben aun, es cuales son los riesgos que esta lucha lleva implicitos.
Desde mi propia graduación hace veinte años, he venido poco a poco entendiendo todos estos riesgos y he podido constatar que ese cliché de artes liberales que dice “enseñándoles cómo pensar” ha quedado corto por una mas profunda e importante verdad: “Aprendiendo cómo pensar”, es decir aprendiendo como ejercitar algún control sobre en que y en cómo pensar. Significa estar lo suficientemente concientes e informados en la elección de a que vamos a prestar atención y en la elección de cómo vamos a encontrar un sentido desde la experiencia. Porque si ustedes no pueden ejercitar este tipo de elección en sus vidas adultas, entonces se encontraran totalmente perdidos. Piensen en ese viejo cliché que dice “La mente es una excelente sirviente pero una pésima maestra”. Este, como muchos clichés, tan pobre e intrascendente a simple vista, expresa en el fondo una gran y terrible verdad. Y no es poco menos que accidental que la mayoría de adultos que se suicidan con un arma de fuego, se disparan en la cabeza. Ellos disparan a ese terrible maestro(**). Y la verdad es que la mayoría de estos suicidas ya estaban muertos mucho antes de halar el gatillo. Y yo suscribo que este es el real y no despreciable valor que la educación en artes liberales supone ser: de cómo mantenernos alejados de esas confortables, prosperas y respetables vidas adultas que estan muertas: inconcientes y esclavos de sus propias mentes y disposiciones innatas; a ser únicos, íntegros y a estar imperiosamente solos, día a día. (Continuara)


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(*) Del termino ingles "default setting" - N. del T.
(**) Esta frase no se consigna en la edicion del libro, pero fue expresada por el autor en el discurso y grabada.

Wednesday, May 6, 2009

EL JUICIO A LUT (1)

The Judgment of Lut
By Tim Lott
En: GRANTA No. 101 (Spring 2008)

El escritor ingles Tim Lott narra los pormenores del horroroso crimen sufrido por su agente literario...

El juicio a Lut
(Primera entrega)
La última vez que vi a Rod Hall me invito a almorzar a un restaurante chino ubicado en un sótano, justo detrás de Oxford Street en el West End de Londres. Esto fue a comienzos del 2004. El era mi agente cinematográfico, y quería que yo le escriba algunos guiones para venderlos en Hollywood. Lo encontré irritable en el restaurante, aunque no conmigo. El servicio fue pobre y se disculpo varias veces, explicándome lo bueno que era el lugar por lo general.

No puedo recordar mucho sobre los proyectos que discutimos. En todo caso yo no quería escribir guiones de películas. Todo lo que puedo recordar sobre esa comida es que al esperar pacientemente y luego terminar velozmente nuestro salteado con bacalao plateado y beber el champagne, Rod se había adelantado en recoger su abrigo, mientras yo fui al baño. Estaba apresurado por llegar a una de sus reuniones. El era un agente ocupado, y de los buenos: fuerte, astuto y encantador. Había representado a exitosos guionistas como Lee Hall (Billy Elliot), Jeremy Brock (Mrs. Brown) y Simon Beaufoy (The Full Monty).

Cuando me lo encontré en el guardarropa, me di cuenta de que no tenia mas tema de conversación, por lo que decidí preguntarle sobre sus calcetines. Le dije que me gustaban y le pregunte de donde eran. Esta no era, en absoluto, una pregunta seria. Yo sabía que el estilo era importante para él y disfrutaba de tiempo en tiempo, con burlarme de esto. En realidad no me gustaban tanto sus calcetines. Eran un par de calcetines ordinarios. Sencillamente quería saber cuanto estaba dispuesto a pagar por un par de Yohji Yamamoto o Margaret Howell, o de cualquier tienda de precios exorbitantes a las cuales, pensaba yo, dependería para comprarlos. Yo compartía esa idea generalizada de que los hombres gay tienen un conocimiento profundo sobre las minucias del estilo.

Para entonces no sabía nada sobre la vida personal de Rod. La única razón por la que sabía que era gay, fue porque uno de los productores ejecutivos del film sobre mi novela, que estaba adaptando para la BBC, lo había tildado como una “vieja reina histérica”, luego de mostrarle interés, con la determinación y fuerza que lo caracterizaban. De hecho, a mi nunca me pareció ni histérico, ni reina, ni viejo.

Al llegar su abrigo, me contó que había comprado sus calcetines en Marks & Spencer. Le habían costado £3.99. El evito despedirse y se dirigió hacia los escalones. Era flaco y alto -6 pies y 4 pulgadas-. Jeremy Brock había observado de manera precisa que Rod parecía alguien salido de una pintura de Quentin Blake, “de talla delgada con orejas de un gigante grande y amigable”.

Observé a Rod abandonar el sótano del restaurante, subiendo los escalones de mármol verde, espectralmente iluminado desde sus tobillos por los resplandecientes paneles rojos. Esperé por mi abrigo. El servicio del guardarropa no era mejor que el del restaurante. La luz del fluorescente azul hacía que todo se vea elegante pero frío.

Yo habría disfrutado de la comida, pero la conversación con Rod se vio algo forzada. Tuve una disputa con Rod, unos meses atrás, referida a la fecha de un contrato en particular, en donde tuvimos varios intercambios telefónicos y correos electrónicos subidos de tono. No tenia sentimientos encontrados hacia el. Sencillamente manteníamos una relación profesional. Mi hermano menor, Jack, en la otra mano, le cortaba el pelo en su salón de Soho y lo conocía mejor; lo describía como “un hombre amoroso y bueno”.

Es una descripción de el que yo habría de escuchar muchas veces hacia el final de ese año. Algo similar esta grabado en su tumba. Esta enterrado a unos metros de donde yacen los restos de su padre. Se lee en la lapida de Rod:

Roderick Thomas Berringer Hall
“Rod”
27.04.51 – 22.05.04
Un hombre bueno y amable
Recordado con amor

Es más que probable que Rod estuviera viéndose con Ozzy, que es como lo llamaba, en la misma época en que tuvimos ese almuerzo, pero nadie sabe con seguridad, cuando se encontraron por primera vez. Charlotte Mann, su socia empresarial y amiga cercana, recibió un correo de el, de fecha 13 de diciembre del 2003 con el encabezado “Mnnnnnnnnn!”, que decía:
“Acabo de llegar a casa de una mega comilona procaz (diversión/comida/diversión)…
Descanso y relax para esta semana. El próximo año será maravilloso. Cariños – Rod”.

Charlotte esta convencida que esa “mega comilona procaz” era con Ozzy. No había otro mas en su vida a medida que el año se aproximaba a su fin; aunque a inicios del 2004 Rod venia teniendo cenas románticas con diferentes hombres, definitivamente mas jóvenes que el. Había terminado una relación con su compañero de casi 30 años, Stuart Hay, y desde entonces, de acuerdo a Stuart, se había convertido como un chico de escuela suelto en una tienda de dulces.

Entre los amantes reconocidos durante los primeros meses del 2004 encontramos a un auxiliar de vuelo de Kuala Lumpur, un director de cine chino, un filólogo español y un joven de las islas Barbados. Ninguna de estas relaciones representó algo serio para Rod, pero hacia fines del año, en la primavera, conocio a un Coreano, Seok Kyu Choi, con quien pensó se estaba enamorando.

Stuart continúo viéndose con Rod, aun después de haberse separado. Habían estado “casados” después de todo, desde 1974. Se conocieron en Londres, donde Stuart, que era dos años mayor que Rod, estaba estudiando literatura Inglesa. Aun se seguían amando a pesar de estar separados. De hecho al final se encontraban mas cerca uno del otro. La hermana de Rod pensaba que se amistarían tarde o temprano, y continuarían creciendo juntos hasta la vejez.

Stuart tiene su propia versión del primer encuentro entre Rod y Ozzy. Fue durante un periodo en que -así lo siente Stuart- Rod quería castigarlo. Rod mantenía informado a Stuart de todos los hombres que iba conociendo y Stuart esta convencido que esto era para vengarse. Rod aun se sentía furioso con Stuart por haberlo dejado. La discusión que los llevo a la separación llego a su fin en una cena en el Café Troubadour en Earl’s Court, la noche del 15 de marzo del 2002. Stuart esta seguro de la fecha porque fue un día antes de su cumpleaños. Ambos ordenaron hamburguesas orgánicas.
Cuando llego la cuenta, Stuart recordó que el café no aceptaba tarjetas de crédito. En todo momento intento pagar, pero no tenía en ese momento un cheque o efectivo. Le pidió a Rod que pague. Para asombro de Stuart, Rod estaba indignado. No solo tengo que velar por todos mis clientes, y por Clare y Charlotte en la agencia, sino también por ti.

Stuart se puso furioso. Como te atreves a hablarme de esa manera...

No era solo el mal tono en el habla de Rod: era una acumulación de emociones que de alguna manera en el restaurante, en ese momento, había alcanzado un punto de crisis. A Rod le gustaba nutrir a la gente y eso es lo que hizo. Tomo a personas bajo sus alas, pero Stuart de pronto tomo conciencia que no quería estar bajo las alas de nadie, nunca más.

Ambos utilizaban relojes Jaeger-LeCoultre Reverso que se habían comprado hace 12 años como símbolo de su amor y lealtad mutuos. En el momento de abandonar el restaurante, Stuart se quito el reloj y lo arrojo frente a un autobús que en ese momento pasaba. Rod lo tomo del brazo y le suplico, No

Y en el instante que Rod dijo eso –y por razones que Stuart no puede entender- decidió que de ahí en adelante la dinámica de su relación de pareja tenia que cambiar de lleno. No podía mas sobrellevar ser el niño pequeño de Rod.
Y hacia fines de marzo, Stuart se mudo del flat donde vivían en Earl’s Court, para ir a vivir con unos amigos. En el verano vendieron el flat. Rod se mudo a un loft diseñado especialmente por un arquitecto, ubicado en Southwark, y Stuart compro un apartamento en Brixton.

Fue luego de la separación que Rod –que siempre fue fiel y monógamo- empezó a tener encuentros sexuales frecuentes con hombres muy jóvenes. El decía que quería una relación de pareja estable y cariñosa, sin embargo empezó a frecuentar hombres que jamás le darían eso; al menos no entre la comunidad S&M (*), o entre muchachos de 20.

Yo lo se, decía Rod. Pero ellos son hermosos...
(Continuara…)
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(*) sadomasoquista

El Movimiento de la memoria


El Movimiento de la Memoria (Ultima entrega)
Por Jeremy Treglown(Fuente: revista literaria GRANTA numero 105, Spring 2009)

Toda búsqueda toma una vida para si y se convierte en su propia justificación. Relajados y con buen ánimo, todos estaban empeñados en encontrar algo. El equipo ha tenido una decepción ayer. Alguno de sus miembros debe atender otros trabajos y solo pueden unirse para las excavaciones por un par de días mas. Estábamos todos con frío y agotados. Santiago hablaba en su celular cuando Marina, su madre y su hermana regresaron. Platique con ellos por unos momentos. Quería escuchar la historia de Waldo que ellos tenían, pero tome conciencia que las iba a mantener ocupadas mientras los trabajadores rastrillaban de un nivel a otro el montón de terreno.

Santiago esparció algunos colchones sobre el terreno espinoso que había a unos metros de las excavaciones. Uno a uno y en pares, su equipo interrumpía el trabajo. Los choferes de los automóviles que transitaban colina abajo por la carretera, al verlos, disminuían la velocidad para intentar saber que estaría sucediendo. Manuel cubrió de tierra las dos trincheras improductivas y empezó a cavar una tercera, paralela a la primera pero a una mayor altura. La excavadora continúa trabajando menos vacilante y con firmeza, bajo la mirada de algunas personas.

Luego esa misma tarde después del almuerzo, Santiago tuvo un tiempo para conversar conmigo. Nacido en El Bierzo en 1973, de niño quedo tan impresionado con las historias que le contaban las personas mayores, que se decidió a grabarlas. Un episodio particular de una de esas historias, que trata sobre la vida de los miembros de una guerrilla anti-franquista escondidos entre las montañas; es la base de su premiado libro "Los Corrales, 1942". También ha co-escrito con Emilio Silva, sobre los por menores de unas veinte excavaciones compiladas en el libro “Las fosas de Franco”. Valdecaballeros develara algo, me dice –hoy, mañana, no esta seguro cuando. Usualmente este proceso esta lleno de pistas falsas y decepciones temporales. Depende de evidencia oral que solo los viejos pueden dar. Es una lastima que Benilde se encuentre aun en Madrid. Ha escuchado que en el pueblo hay una mujer que podría saber algo y que, espera, venga al lugar de las excavaciones. La “maquina” continua su trabajo, recogiendo la tierra con movimientos elegantes y acumulándola a un lado, donde se encuentran los voluntarios y sus rastrillos. De pronto, todos precipitadamente examinan la suela de caucho de una sandalia. Año 1990. Sigo a algunos miembros del equipo en una caminata que nos lleva a la cima del monte, desde donde se pueden ver a la distancia bosques, lagos y montañas. En los alrededores de Castilblanco y Valdecaballeros se puden observar insipientes conjuntos habitacionales modernos, pero el camino se encuentra en buen estado porque fue construido para servir a una central de energía nuclear que aun se encuentra inoperativa, ubicada hacia el sur-oeste. Los grandes reservorios son un legado por el cual Franco debería recibir mayor reconocimiento del que tiene en la actualidad. La mayor parte del resto visible en el paisaje se mantiene igual a 1939… o 1839.

Ha habido algunos movimientos hacia abajo en el lugar de la excavación. De pronto arriba una mujer que no es la misma que Santiago estaba esperando, sino una tía de Marina, la única hija de Benilde. Para cuando yo me reuní con ellos, ella estaba discutiendo con Marina y su madre. Dice que como a cien metros al nor-este de nuestra posición, existe una cima de baja altura. Dice que siempre escuchó que las tumbas se encuentran detrás de esa cima en unos campos cercanos a Castilblanco. Marina la mira abatida. Manuel le da un manotazo a la palanca dentro de la silenciosa cabina de la excavadora. Santiago y las demás personas se dispersan en diferentes direcciones, algunos de ellos hablando en sus celulares. Y sintiéndome como un extraño en un funeral, empiezo a caminar colina arriba. El sol ha desaparecido hace ya algún tiempo y una vez mas las mujeres se retiran a sus hogares. Manuel empieza a rellenar las trincheras y los voluntarios empiezan a doblar los toldos que no se usaron; las herramientas son guardadas en la Van. Santiago ha decidido abandonar Valdecaballero hasta que tenga información más fidedigna sobre la localización de las tumbas. Y se movilizara a un nuevo lugar potencial que ya había mencionado, camino a Guadalupe. Al día siguiente y luego de algunas pesquisas preliminares, el grupo se separo para tomarse el fin de semana libre.

Marina se queda en Valdecaballeros. Y de todos los argumentos que he escuchado y leído acerca de ingenuidades históricas y la necesidad de enfocase en el futuro; no me siento quien como para recomendarle que lea algún libro publicado hace veinte años, o que no pongamos a pensar sobre la economía del pais. Cualquiera que la conozca la respetara por haberse mostrado interesada, si bien subjetivamente, de un cataclismo que afecto con tal magnitud a su familia; nadie podrá criticarla por haber intentado hacer algo, al menos de manera simbólica y con debilidad aparente, mientras su abuela aun estaba viva. La Historia no es un lugar-de-interés-científico-especial propiedad de intelectuales y profesionales académicos; todos aquellos que se muestren interesados en ella, profesionales y amateurs, deben aportar las nuevas perspectivas así como los equipos prácticos propios de su generacion.
Entre las características más saltantes y fuertes de España, encontramos su herencia morisca, visible en casi todas sus poblaciones antiguas y audible en el lenguaje hablado y en la música. La España islámica –Al Andaluz- ha sido admirada, estudiada, romantizada y renovada por gentes de todas las generaciones, desde Theophile Gautier a Lorca y desde entonces en adelante. Tal como en este momento viene sucediendo en relación a la Guerra Civil, una “autentica” versión sustituye a otra y, mientras el mito es dejado de lado para ser reelaborado; ingresan ocasionalmente al “pool” de genes, una serie de elementos mas duraderos. Telefonee a Marina para chequear algunos detalles: nombres de familiares, número de hermanos. ¿Su bisabuelo alguna vez se unió a alguno de los sindicatos de granjeros? Ella me dijo que tal vez su abuela sabría algo, o tal vez por ahí existiera algún documento que ha sobrevivido. No pierde la esperanza que cuando Benilde vaya a Valdecaballeros, ella estará en condiciones de identificar la tumba de Waldo. Le respondo que si asi fuera, Santiago lo intentará nuevamente. Ella me responde con un “Ojala!”.

Esta expresión de origen árabe, se utiliza aun hoy con mucha frecuencia en España. Se acostumbra que sea traducida al ingles por “God willing” (“voluntad de Dios”), pero los tiempos cambian y hoy en día probablemente se traduzca como un “si solo…” o “así lo deseo”. Los etimologistas señalan que en estricto hablar “law sha’a Allah” implica un subjuntivo “Si Dios esta para desearlo”. ¿Pero que tanto le hace esta diferencia? Yo le respondí tambien con un “Ojala!”






POSTDATA

Benilde retorno a Valdecaballeros en las primeras horas del dia del año nuevo pero fallecio en forma inesperada el 15 de enero del 2009, y antes que cualquier investigacion sobre la ubicacion de la tumba de su padre se realice. Tenia ochentaisiete años. En lo que prueba ser su ultima conversacion, Marina le pregunto a su abuela si conservaba una fotografia de Waldo. Benilde le respondio que cuando ella era una niña, personas de su condicion no tenian para pagar por una foto.

Sunday, April 26, 2009

El Movimiento de la Memoria (Cuarta entrega)

Por Jeremy Treglown(Fuente: revista literaria GRANTA numero 105, Spring 2009)

(Viene del post anterior...)
El primer encuentro que tuve con Santiago fue un miércoles despejado y frío, en Valdecaballeros, a comienzos de Diciembre del 2008; el regresaba de un nuevo proyecto al norte de Cáceres el cual no parecía ir bien. Estaba interesado en un reporte de una fosa en un pueblo pequeño cerca de Guadalupe. Valdecaballeros esta entre esos dos lugares y Marina se ha contactado recientemente con la asociación. El 70 aniversario de la muerte de Waldo se cumplirá el próximo mes de abril. Cumpliendo el deseo de su hija Benilde, los familiares tiene la esperanza de encontrar sus restos para darle cristiana sepultura.
Se nos unieron al grupo dos hombres de inspección de terrenos que vinieron en la SUV de Madrid, trayendo equipos de geo radar y un detector de metales. Después de almorzar les pregunte acerca de los gastos que involucran su trabajo. Por los proyectos que realizaran en la zona existe una subvención estatal pero el propietario de la empresa que reconoce los terrenos, un hombre locuaz de nombre Luis, dice que esa subvención no cubre ni remotamente los gastos del proyecto. Indignado comentó que “si un avión se estrella, aparecen por todos lados, bomberos, ambulancias, la Guardia; pero como los muertos de la Guerra Civil están bajo tierra, nada. Además, ¿Usted tiene alguna idea de cuanto cuesta un kilómetro de autovia? Seis millones de euros.” Pensaba en estas analogías mientras íbamos conduciendo para reunirnos en una curva de la carretera ubicada en los limites del pueblo, con el pequeño convoy: un hombre viejo en un Mercedes, Marina y su madre, la hermana de Marina y su amigo, Manuel. Benilde se quedo en Madrid con otros parientes.

La ruta que tomamos fue la misma que Waldo realizo en su ultimo viaje. Nos estacionamos al lado del camino principal y mientras caminamos detrás del Jeep de los inspectores, por una colina esparcida de robles; las nietas de Waldo empezaron a mostrarse crecientemente preocupadas. En este lugar, más cercano a Castilblanco que a Valdecaballeros, el terreno se inclina regularmente y los árboles están más distanciados. No hay otra cosa en el lugar que una cima plana hacia el norte –con su vista amplia, un punto estratégico durante la Guerra Civil- y un reservorio de la época de Franco hacia el sur, solo se destacan sobre el terreno grupos sucesivos de cardos. A mitad de camino, el hombre del Mercedes, que resulto ser un ex alcalde de Valdecaballeros, nos manifiestó que el pensaba que la tumba estaba ligeramente al oeste del camino de trocha por el que andábamos. Era por ese lugar donde los republicanos se habían atrincherado y donde Waldo y otros fueron sepultados.

Manuel, y de eso no quedo duda alguna, era de por si un aficionado de la Guerra Civil. Luego de unas consultas, el y Santiago rectificaron el camino y se dirigieron a lo largo de la ruta principal con la finalidad de orientarse. Regresaron al lugar previo con actitud decisiva. En el sendero que hay hacia el este y como a cien metros de donde se encontraba el ex alcalde, los inspectores desempacaron su detector de metales y lo que parecía un aparato que venia posicionado en un pequeño coche a ruedas: una estructura triangular montada sobre tres ruedas neumáticas; y debajo, una caja de plástico sobre un cabestrillo, que contiene una maquina de radar; sobre los manubrios, el monitor. A continuación se inicio una especie de procesión sobre el terreno accidentado; por momentos empujando hacia adelante el coche de radar, por momentos maniobrando con el detector de metales de un lado a otro o las dos operaciones al mismo tiempo. No convencido por los resultados de esta actividad, el exalcalde regreso a casa. Me comentó sus dudas sobre este procedimiento. Veinte años atrás, vivían aun personas que sabían exactamente la ubicación del lugar. Hoy va a ser sumamente difícil encontrar a alguien con información confiable. Además, con parientes muertos en ambos lados, esta era una verdad para muchas de las personas de los alrededores.

Santiago habla a través de su celular. La mujer se acurruca al hablar. Manuel y yo observamos por sobre el hombro de Luis las oscilaciones del subsuelo que nos muestra la pantalla del monitor. Han encontrado lo que piensan es la línea de la zanja y que corresponde a las indicaciones que sobre la orientación había dado el exalcalde. En un punto sobre la diagonal inspeccionada aparece un territorio ancho, profundo y triangular que parece indicar una fosa. Santiago marca con una roca el centro del terreno a la par que se plantan algunos conos de tráfico sobre la línea que delimita este terreno.

Luis toma el detector de metales cuando se encuentra en el punto mas alto, al oeste del terreno delimitado, empieza a emitir el pitido. Desliza la placa del detector sobre el resto del terreno, toma una pala y empieza a cavar. A unos centímetros de la superficie encuentra un cartucho de bala opacado, inequívocamente diferente a los cartuchos de caza que se suelen encontrar por estos territorios de venados y jabalíes salvajes. Continua escarbando la tierra y alerta a Santiago, mientras el resto de nosotros nos agachamos para dar una mirada al pequeño objeto. No lejos de ese lugar y en la misma línea, Luis encuentra un segundo cartucho.

Este fue un punto culminante en la tarde. Y luego vendrá otro, cuando Santiago, seguro del éxito de la empresa, empezó hacer las gestiones para obtener las excavadoras mecánicas. Coincidiendo con el buen humor, Marina le comenta feliz que la familia de Manuel tiene dos maquinas. Los planes para el próximo día fueron discutidos –Santiago aun tiene que regresar a Cáceres para otra excavación- y la mujer se retiro del lugar. Luis, sin embargo, no se encontraba satisfecho: ‘No me sorprende encontrar balas donde hubo una trinchera militar. Me sentiría mejor si encontráramos mas de ellas’. En el tiempo que les quedo de luz, Santiago les pidió a sus hombres que sigan trabajando sobre diferentes partes del terreno, pero nada se materializo. Acordando reunirnos mas tarde esa noche, empacamos nuestras cosas, nos dimos las manos y nos retiramos. Luis y sus colegas regresarían a Madrid, Santiago a Cáceres y yo a mi hostal en las inmediaciones.

Al inicio del invierno en Andalucía, empieza la cosecha de olivos, y he tomado conocimiento que los trabajadores españoles que hace cuarenta años abandonaron el trabajo agrícola en favor de la construcción, están empezando a regresar al campo, con la consecuencia que las entidades benéficas tienen ahora que alimentar a los trabajadores itinerantes del África que vienen siendo desplazados. Aquí se ven involucradas dolorosas y diversas memorias culturales: recuerdos de la España hambrienta que tan bien conoció Waldo Ruiz. Traté de imaginarme aquellos tiempos a la mañana siguiente de la inspección, al lado del camino entre Valdecaballeros y Castilblanco, mientras Manuel se moviliza ruidosamente con su excavadora amarilla a través de una densa y fría niebla. Le sigue Santiago en una camioneta Volkswagen de pasajeros y por otro automóvil que también moviliza voluntarios –en total seis, todos jóvenes de entre veinte y treinta años, con educación superior y algunos de ellos entrenados en prácticas arqueológicas. En la parte trasera de la VW, hay un saco lleno de picos y palas y un baño portátil para las necesidades básicas.

A eso de las diez y treinta, la excavadora realizo con cautela la primera perforación de medio metro de profundidad en el lugar donde Santiago había dejado la piedra el día anterior. Todos empezaron a extender la pila de tierra que la excavadora iba removiendo. La misma que era filtrada con cuidado a un lado. Una joven mujer que trabaja a tiempo completo para la ARHM, rastrillo dentro de la excavación. Nada. Dirigido por un miembro veterano del equipo, Manuel repitió este proceso lentamente a lo largo de la línea demarcada, hasta cavar una trinchera poco profunda de unos seis metros de largo. Luego se le pidió que vuelva hacer la misma operación, cavando otro medio metro. Se llega así al nivel que usualmente se encuentran los restos, y una vez mas, los ánimos se volvieron expectantes. En varias oportunidades, uno que otro miembro del equipo le pedia a Manuel que se detenga, descendiendo en la zanja y rastrillando alrededor de areas donde la tierra parecia mas suave o de diferente color. Cuando la excavación era de casi dos metros de profundidad, una nueva zanja se empezaba a cavar, paralela a esta y a un metro de distancia. (Continuara…)